Ultima Cena, ¡una tradición toda florentina!

Hoy os voy a hablar de unos de los temas más representado en el Arte, la “Última Cena”. A lo largo de los singlo muchos artistas han dado prueba de sus habilidades con varias interpretaciones, algunas más tradicionales, otras más personales… ¡algunas incluso profanas! La Ultima cena Florencia

Todo el mundo conoce la famosa pintura de Leonardo da Vinci en Milán, pero muy pocos saben que realmente “la última cena” es una tradición toda florentina. Es verdad que en Florencia tenemos la costumbre de decir que lo hemos inventado todo nosotros, pero en este caso es así.

La primera “ultima cena”

La primera en absoluto se remonta a 1342, pintado por Taddeo Gaddi en el convento de S.Croce. Este fresco además, ha sobrevivido incluso a la trágica inundación de 1966 … pero esta es otra historia que os voy a contar la próxima vez.

Las órdenes religiosas solían encargar grandes pinturas con este tema en el refectorio del convento, y estos se llaman “cenacolo”. Compartir mesa con los demás cofrades era, de cierta forma, como participar a aquella “última cena” con Cristo y los apóstoles. A través de las imágenes podían revivir en su día a día una dimensión mística y espiritual.

Auténticas joyas escondidas

Están dispersos por toda la ciudad. Recorriendo el casco antiguo se pueden encontrar varios y la mayoría son totalmente gratuitos. Yo vivo cerca de uno pintado por Perugino, el maestro de Rafael. Su nombre oficial es Cenacolo del Foligno, y muy a menudo, cuando vuelvo a casa, me gusta entrar y tomarme un ratito para mí y admirar su belleza La Ultima cena Florencia

Hay otro en la iglesia de Ognissanti, una obra maestra del grande Ghirlandaio. El maestro acogió entre sus aprendices a un joven talentoso de nombre Miguel Ángel. Será proprio gracias a la experiencia en su taller que el divino artista aprenderá la técnica del fresco para la Capilla Sixtina.

Mi cenacolo favorito

Pero mi favorito, sin duda es él de S.Salvi. Justo al salir del casco antiguo de Florencia se encontraba este convento valombrosano, destruido durante el asedio de 1527: los mercenarios de Carlo I arrasaron con todo lo que había, lo único, que milagrosamente se salvó, fue únicamente el fresco.

Estos son solo algunos de los tesoros escondido de Florencia. Hay muchísimos más que te están esperando ¡para que los descubras!

filippo paciniUltima Cena, ¡una tradición toda florentina!

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